Valle Sagrado de los Incas, habla la tierra

Posted on 5th mayo 2011 by admin in Destinos deslumbrantes - Tags: ,  

 

 

 

Debido a su gran productividad, el Valle Sagrado de los Incas fue “tierra fértil” para el crecimiento de diversos pueblos prehispánicos que encontraron en sus tierras un paraíso para vivir.

El Valle Sagrado de los Incas fue otrora la llamada “despensa de los incas”, debido a su enorme fertilidad. Se ubica entre los pueblos de Písac y Ollantaytambo, siguiendo el curso del río Vilcanota. Hoy, estas tierras se utilizan casi en un 90% para el cultivo del maíz, producto famoso mundialmente por su gran calidad y delicioso sabor. El maíz es preparado a lo largo de los distintos pueblos del valle con un estilo diferente.

La puerta de entrada al Valle Sagrado de los Incas es el poblado de Písac. En esta localidad se realizan, cada domingo, una colorida feria agrícola, que congrega a pobladores de diferentes poblados del valle, y la misa dominical, realizada en quechua con la participación de los curacas de los poblados aledaños.

En Písac se levanta uno de los principales asentamientos incas del valle, compuesto por un amplio sistema de terrazas, un templo religioso, un reloj solar o intihuatana y una fortaleza, todo tallado finamente en piedra.

Siguiendo el curso del valle encontraremos a Calca, un pueblo dominado por la presencia imponente de los nevados Pitusiray y Sawasiray, Apus sagrados de los incas y parte importante en el pensamiento mágico-religioso andino. Calca es también punto de ingreso a los valles tropicales de Lares y la Convención.

Yucai queda a la margen derecha del río Vilcanota y es un pequeño poblado de origen inca, donde encontramos los restos del palacio de Sayri Túpac, uno de los incas rebeldes de Vilcabamba.

Emplazado en el centro del valle y al pie del nevado Chicón, Urubamba es conocido como “la perla del Vilcanota”, por la impresionante belleza de su campiña.

El pequeño poblado de Maras se ubica al sur del valle. Desde esta localidad es muy recomendable continuar hasta Moray para deleitarse con una verdadera joya de la ingeniería incaica: un conjunto de terrazas circulares concéntricas de 150 metros de profundidad, cuyo uso sigue siendo un enigma para la ciencia.

En la parte alta del valle encontramos al poblado de Chinchero, dominado por la Cordillera de Vilcanota y poseedor de algunos de los más bellos paisajes agrícolas de Perú.

Finalmente encontramos Ollantaytambo, el último pueblo de valle y quizás el que mejor conserva su apariencia incaica original. Allí, los incas construyeron un importante centro militar, religioso y agrícola. En lo alto del cerro que domina el pueblo hay una fortaleza, construida para custodiar el valle de una posible invasión de etnias selváticas, a la que se llega por unas largas escalinatas. Sus muros de piedra labrada y sus terrazas son de una belleza indescriptible.

El Valle Sagrado de los Incas se levanta sobre las bases de la sabiduría incaica y la riqueza natural, en un punto de confluencia de la labor del hombre con la de la naturaleza.

Cómo llegar: La mejor forma de realizar una visita al Valle Sagrado de los Incas es desde Písac, ubicada a 30 km. (1 hora) al noreste de Cusco por carretera asfaltada. Desde allí, y siempre con rumbo noroeste, podrá recorrer el resto de poblados que conforman el valle.

Related Posts with Thumbnails

No hay comentarios »

Aún no hay comentarios.

Deja un comentario

*