Áncash, la bella
Este departamento peruano, situado al norte y colindante con la capital, Lima, posee una gran belleza natural, en especial a lo que paisajes montañosos se refiere. La capital de Áncash, la ciudad de Huaraz, se encuentra en el callejón de Huaylas, es decir, entre las cordilleras Negra y Blanca. El clima de Huaraz es muy variado debido a su abrupto relieve, que va desde el nivel del mar hasta pasando los 6 mil metros de altura. En la costa, el clima es variado, con días calurosos y noches frías. Tiene dos estaciones bien definidas: la lluviosa (desde diciembre hasta abril) y la seca (desde mayo hasta noviembre, llamada el “verano andino”).
La ciudad de Huaraz se ubica a 3052 metros sobre el nivel del mar y a 408 kilómetros de la ciudad de Lima. Su clima es templado y semitropical, con una temperatura media anual de 16.2 Cº, con días calurosos y noches frías. La mayor parte del paisaje antiguo de Huaraz, conformado por calles estrechas y grandes casonas de adobe con tejas desapareció a consecuencia del gran terremoto de 1970. Así, sobre los escombros que dejara este sismo se edificó una ciudad moderna, aunque conservadora y al estilo antiguo. Huaraz presenta bellos paisajes naturales y su clima soleado la convierte en uno de los principales destinos turísticos del Perú. Entre sus atractivos destacan el museo arqueológico y los baños termomedicionales de Monterrey, que reciben el agua que desciende de las cordilleras.
Entre los atractivos turísticos de Áncash destacan:
Callejón de Huaylas:
Se trata de un estrecho y alargado valle aluvial, ubicado en medio de dos cordilleras: la Cordillera Blanca (al este, así llamada porque sus montañas son nevadas) y la Cordillera Negra (situada al oeste, y su nombre se debe a que sus montañas son rocosas). El río Santa, que cruza el valle, tiene una gran importancia para el desarrollo de las actividades económicas de los pueblos allí asentados. Por su parte, la ciudad de Huaraz, ubicada en el centro del valle, es el punto de partida principal de las expediciones que se internan en los numerosos atractivos del Parque Nacional Huascarán. Entre las cumbres de este callejón destaca el nevado Alpamayo, que en mayo de 1966 fue declarado por la revista Alpinismus como “La Montaña más Bella del Mundo”, durante el Concurso de Fotografía Escénica de Munich de ese año.
Pachamanca y otros platos característicos:
La pachamanca consiste colocar bajo tierra para cocer diversos tipos de carnes (como cerdo, vaca, cuy y pollo) con tubérculos como el camote, la papa y la yuca, y cubrirlos con piedras precalentadas. Entre otros platos típicos podemos encontrar el picante de cuy, el takapi, chocho, puchero, el caldo de cabeza de cordero, entre otros. Por su parte, los platos costeños se elaboran con mariscos, calamares y pescados como el lenguado, la corvina, la cojinova y la cabrilla.
Danzas y bailes típicos de la región:
La gran riqueza histórica y geográfica de Áncash tiene como correlato la complejidad y belleza de sus expresiones artísticas, en las que la música y la danza se inscriben en el arte integral de la fiesta, recreando mitos y afirmando la memoria colectiva que perdura a través de los años.
El folclore ancashino se caracteriza por sus peculiares danzas, entre las que destaca la chuscada ancashina, que es alegre y bailable. Se combina con el pasacalle, la marinera y el triste. Algunas danzas tienen expresiones de la vida incaica y virreinal, y otras representan la guerra y la conquista. Las más conocidas son: shacshas, huanquillas y antihuanqullas, en las que participan bailarines vestidos con coloridos atuendos. También destacan las danzas conocidas como los capitales, las pallas y los negritos.
El Parque Nacional Huascarán se encuentra ubicado en la Cordillera Blanca, en el callejón de Huaylas, y fue declarado Patrimonio Natural de la Humanidad en 1985. El Parque es una gran fuente de ecoturismo, y un gran atractivo para los alpinistas de todo el mundo, desde los más novatos hasta los veteranos más osados. Asimismo, este Parque ofrece paseos a caballo, esquí, excursiones en bicicleta, arqueología y ascensiones guiadas. El Parque Nacional de Huascarán posee una gran cantidad de microclimas, que lo ha predispuesto a albergar a su vez a una gran variedad de flora y fauna; se han detectado 779 especies de flora altoandina, que incluye 340 géneros y 104 familias. Junto a esta variedad vegetal existen muchas especies de fauna todavía no inventariada ni suficientemente estudiada. Algunos datos apuntan a la existencia de 112 especies de aves de 33 familias, como por ejemplo el cóndor andino, el pato de los torrentes, y la perdiz de puna, entre otras. El nevado Huascarán es el pico más alto del Perú, con una altura de 6768 metros, y constituye un gran atractivo turístico, un lugar perfecto para la práctica del alpinismo y el punto más importante del parque que lleva su nombre. Asimismo, esta montaña constituye un espectáculo natural gracias a su cumbre nevada que resplandece con la luz del sol y que con el transcurrir de las horas adopta diversas gamas de colores que dejan maravillados a quienes las observan. Por otro lado, existen varias leyendas acerca del origen del nombre Huascarán, pero la más verosímil es que «el inca Huayna Cápac a su paso por Yungay le dio el nombre de su hijo primogénito Huáscar a la más alta y bella montaña», por lo que Huascarán también significa «La montaña de Huáscar».
En el Museo Nacional Chavín, donde se exponen y estudian los bienes culturales que han sido recuperados tanto en la zona del monumento arqueológico, como aquellos que se han encontrado en el pueblo, desde la época en que fue excavado por primera vez por el Dr. Julio César Tello Rojas hasta el presente. Por tanto, en este nuevo y fabuloso museo podremos apreciar al Obelisco Tello, los pututos, las cabezas clavas, las vasijas de cerámica, etc; en fin todo un conjunto de objetos culturales que revelan el alto grado de desarrollo que alcanzó nuestra cultura andina, representado, en este caso, en Chavín.


















